Oscar Nieto Computación, Mantenimiento de PC, Redes, Sistemas Inalámbricos y Soporte Técnico

sábado, 4 de abril de 2009

ESTILOS DE APRENDIZAJE



Uno de los aspectos claves en el aprender es el estilo de aprendizaje. Muchos autores e investigadores, así como pedagogos han escrito sus opiniones sobre este tema, concluyendo en su inmensa mayoría, que todo dependerá del enfoque de análisis, la posición epistemológica del analista y la teoría de aprendizaje que se utilice para tal fin.

Comencemos por señalar que las personas inician su proceso del aprender a través de la generación de pensamiento. Villarini, (1997) lo define como “…la capacidad o competencia para procesar información y construir conocimiento, combinando representaciones, operaciones y actitudes mentales en forma automática, sistemática, creativa o crítica para producir creencias y conocimientos, plantear problemas y buscar soluciones, tomar decisiones y comunicarse e interactuar con otros, y, establecer metas y medios para su logro”. Parafraseándolo, señalaremos que cada individuo realiza operaciones simples y complejas a nivel mental para generar conocimientos, dogmas u opiniones falsas o reales sobre un aspecto de la vida muy específico, que le van a permitir su aprendizaje formativo, crecimiento social y desarrollo personal.

Esto quiere decir, que el ser humano crea una representación mental significativa del mundo que puede compartir con otros. Más aún, a lo largo de su vida, el ser humano construye diversas interpretaciones y desarrolla diversas maneras de entender el mundo.

Esas prácticas mentales constituyen inicialmente, el marco del desarrollo de las destrezas, actitudes, conocimientos y habilidades personales de observación, identificación, descripción, procesamiento de datos e información, interpretación, análisis y creación que denominan competencias intrínsecas o personales. Las actitudes constituyen la condición de energía y fuerza para determinar en cada individualidad: ¿Qué? ¿Para qué? ¿Por qué? ¿Cuánto? ¿Cuándo y como queremos aprender? cada uno de nosotros, razón por la cual, toda persona utiliza su propio método o conjunto de estrategias para aprender. A eso se le denomina “estilos de aprendizaje”. Un mismo individuo puede aplicar distintas estrategias, pertenecientes teóricamente a distintos estilos de aprendizaje, si se ve enfrentado a tareas o experiencias distintas.

El estilo de aprendizaje es, por tanto, un planteamiento cognitivo referido a la heurística mental, es el conjunto de hábitos, formas o estilos de cada persona para actuar o pensar en cada situación. Cómo tendemos a tomar decisiones en distintas situaciones y entornos, bajo condiciones de incertidumbre, en situaciones límite, en estados de serenidad, etc.

Cada alumno adoptará su propio estilo de aprendizaje, con lo que podemos afirmar que existen diversos estilos de aprendizaje. En el siguiente cuadro se puede visualizar el modelo unipolar del estilo de aprendizaje basado en el análisis y solución de problemas de Kolb, 1971; Alonso y Honey, 1994 y Tejada, 1999.


Dependiendo de las características del problema, las actitudes y la experiencia de la persona, sus capacidades e intereses y potencialidades de la misma, podrá ubicarse en cualquiera de los cuadrantes sobre estilos de aprendizaje arriba señalados. Por ejemplo, un aprendiz activo retiene y comprende mejor la información después de realizar algo en el mundo exterior (fuera de su cerebro) con la información. Les agrada aplicar la información al mundo real, experimentarla en acciones propias o analizar o explicar otras personas lo que han aprendido. Un reflexivo toma datos e información, analiza con detenimiento antes de llegar a alguna conclusión. Es prudente, le gusta escuchar a los demás y después actuar. El Teórico, Adapta e integra las observaciones dentro de teorías lógicas y complejas. Enfoca los problemas de forma vertical y escalonada, por etapas lógicas. El Pragmático Considera que su punto fuerte es la aplicación de las ideas. Descubren el aspecto positivo de las nuevas ideas y aprovechan la primera oportunidad para experimentarlas. Su filosofía es “siempre se puede hacer mejor..., si funciona es bueno”.
También se manejan otras categorías de aprendizaje muy importantes, como lo son:
Los aprendices sensoriales prefieren los hechos y datos específicos y concretos, así como la experimentación detallada. Se inclinan por resolver problemas con métodos estándar y son pacientes con los detalles. No responden bien ante las sorpresas o complicaciones únicas que cambian el procedimiento normal. Son buenos para memorizar hechos.
Los aprendices intuitivos prefieren la innovación y las teorías. Son hábiles para captar conceptos nuevos e ideas amplias. Consideran desagradable la repetición y el aprendizaje con base en hachos. Se sienten a gusto con los símbolos y las abstracciones, relacionándolos con frecuencia con conocimientos y experiencias previos. La mayor parte de las clases están dirigidas a los aprendices intuitivos.
Los aprendices visuales recuerdan mejor lo que ven: imágenes, esquemas, diagramas de flujo, calendarios, películas y demostraciones. Tienden a olvidar las palabras e ideas que sólo se hablan. Por lo general, las clases no incluyen mucha información visual. Nótese que aun cuando las palabras escritas en un papel o en el pizarrón son algo que ve, comprenderlas con facilidad es parte de ser un aprendiz verbal. Los estudiantes visuales aprenden más fácilmente las claves visuales que no incluyen palabras.
Los aprendices verbales recuerdan gran parte de lo que escuchan y más de lo que escuchan y repiten. Se benefician con la discusión y el análisis, prefieren la explicación verbal a la demostración visual y aprenden con efectividad al explicar los conceptos a otras personas. Las palabras escritas se procesan como información verbal, por tanto, los aprendices verbales aprenden con eficacia mediante la lectura. La mayor parte de las clases están dirigidas a los aprendices verbales, pues presentan el material mediante la palabra escrita, la cátedra o el análisis.
Para los aprendices secuenciales es más fácil aprender el material que presenta una progresión lógica y ordenada. Solucionan los problemas de manera lineal y paso a paso. Pueden trabajar con secciones de material sin comprender todavía el concepto completo. Tienden a ser más fuertes cuando observan las partes de un todo en lugar de comprender el todo y dividirlo en partes. Aprenden mejor cuando estudian el material en una progresión de lo más fácil a lo más complejo o difícil. La mayor parte de los cursos se imparten en forma secuencial.
Los aprendices globales aprenden en forma general. Quizá se sientan perdidos durante días y semanas, incapaces de resolver los problemas más sencillos o de demostrar la comprensión más rudimentaria, hasta que de repente “captan la idea”. Es probable que se sientan tontos y desanimados mientras luchan con el material que muchos otros aprendices parecen aprender con facilidad. Sin embargo, una vez que comprenden, tienden a ver el panorama general en un grado que otros alumnos no logran muy a menudo. Casi siempre son muy creativos.
La facilitación educativa


La actividad de enseñanza implica que el docente actúa como un guía o un facilitador entre la experiencia, necesidades, intereses y capacidades que trae el estudiante al proceso de aprendizaje y la experiencia que está contenida en los conceptos, procesos y valores, es decir cultura, de las asignaturas académicas. La enseñaza es precisamente esta actividad de facilitación, la cual comprende seis dimensiones:

Primero, propiciar que el proceso de enseñanza aprendizaje sea pertinente y significativo. La clave para una enseñanza pertinente y significativa es que se parta de aquellos intereses y tendencias presentes en el estudiante, y que al mismo tiempo, correspondan con las necesidades de su desarrollo personal y social, y los valores culturales.

La tarea del docente es traer o provocar situaciones o problemas pertinentes, en general o en relación al tema que va a enseñar, para que el estudiante a través del dialogo, salga de la rutina del pensamiento automático y se eleve al sistemático y critico

Segundo, la actividad de enseñanza debe proporcionar herramientas intelectuales que promuevan un estudiante activo, es decir, estructura, instrumentos, estrategias, métodos y técnicas que faciliten el aprendizaje y el desarrollo, para ayudar a estructurarlo.

El docente debe utilizar los modelos de las destrezas de pensamiento sistemático y las dimensiones de pensamiento crítico. Además, al ser enseñadas directamente por el docente a los estudiantes, operan como estructuras o herramientas intelectuales, que a través de la práctica, el estudiante interiorizará, se adueñará de ellas, convirtiéndolos en agentes activos de su propio aprendizaje.

Tercero, la actividad de enseñanza debe proporcionar el desarrollo reflexivo y la adopción de criterios de calidad, en términos de los cuales el estudiante pude evaluar en forma continua su proceso de aprendizaje y desarrollo. La adopción de criterios de calidad es la base para la autoevaluación como sistema de control de calidad de la propia actividad, esta es la clave para la acción excelente y la autonomía intelectual y personal.

La tarea del docente que busca promover el desarrollo del pensamiento reflexivo, es proporcionar o ayudar a construir criterios de calidad en el pensar. Los modelos de los procedimientos de las destrezas de pensamiento, así como las dimensiones de pensamiento crítico sirven de criterios para evaluar la calidad del pensamiento. En adición, pueden mencionarse criterios generales del pensamiento como lo son:

la coherencia
la fundamentación
la suficiencia
la pertinencia
la objetividad (ínter subjetividad)
la claridad

Cuarto, la actividad de enseñanza a debe ayudar a crear el clima afectivo y de colaboración, el cual requiere del desarrollo humano y del pensamiento reflexivo y crítico; también debe promover un clima libertad, tolerancia y cuidado, en el que los estudiantes experimentan que el educador es también educando, que vive preocupado por entenderlos y atenderlos en su proceso de desarrollo humano y de su pensamiento.

El educador debe estar claro que el objetivo es que los estudiantes aprendan a pensar por cuenta propia, a ser intelectualmente autónomos. Esto significa que el estudiante aprenda a darse sus propios criterios de pensamiento y que aprenda a evaluarse y corregirse a la luz de los mismos.

Quinto, la activad de enseñanza debe promover el apoyo mutuo, la colaboración, la comunicación y el diálogo entre los estudiantes fomentando el aprendizaje cooperativo, pues de este proceso surgen las operaciones superiores del pensamiento como lo son el razonamiento y la argumentación.

Sexto, la enseñanza es sobre todo modelaje; el docente se pone como ejemplo a imitar. Es por ello que tiene que ser ejemplo de pensador: curioso, objetivo, reflexivo, sistemático, creativo, crítico, etc.
Basados en el rol que el docente cumple en el proceso de aprendizaje, debe entonces, identificar los distintos tipos de aprendizaje de sus alumnos, valiéndose de instrumentos confiables para tal fin y de esa manera podrá realizar la selección de estrategias comunes y específicas para direccionar y facilitar el proceso de enseñanza-aprendizaje.


Fuentes bibliográficas consultadas:
Fuentes bibliográficas consultadas:

Admirall Miranda, Valentín. (2001). Las Destrezas del Pensamiento. Revista Vitral No. 45 * año VIII * sept.-octubre 2001. Disponible en: http://www.vitral.org/vitral/vitral45/pedag.htm

Berrios Gerson.2003. Estilos de Aprendizaje. mipagina.cantv.net/ /temas_ie/202_estil_apren.htm - 68k disponible en: http://www.maseducativa.com/webs/nogales/articulo3/art3pag1.htm

Tejada Zabaleta, Alonso (2009). Taller de Evaluación de Estilos de Aprendizaje. Publicación en PowerPoint. UNEG. Puerto Ordaz, Venezuela.

Villarini Jusino, Ángel R. Teoría y Pedagogía del Pensamiento Sistemático y Crítico. Universidad de Puerto Rico. Organización para el Fomento del Desarrollo del Pensamiento. Materiales en línea. Proyecto para el Desarrollo de Destrezas de Pensamiento http://www.pddpupr.org/. Disponible en: http://www.pddpupr.org/docs/Teoria%20y%20pedagogia%20del%20pensamiento.PDF